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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Muchos periodistas afirman que la sociedad se
encuentra cansada por el largo conflicto entre el Gobierno y los productores agropecuarios. La sociedad no tiene derecho a
considerarse harta de 82 días de disputas cuando no hizo lo suficiente para que cese el conflicto.
Nadie quiere ser
árbitro del conflicto. Ni el Poder Legislativo. Ni la Corte Suprema de Justicia. Ni la sociedad en su conjunto -todos los
argentinos que no se encuentran directamente involucrados en el conflicto-. Entonces, si nadie acepta mediar, tampoco nadie
puede declararse "cansado", apelando a que la disputa se resuelva espontáneamente. El grave enfrentamiento no cederá si la
sociedad no se moviliza a través de su herramienta clave: la fuerza de la opinión pública, que diariamente ausculta el Gobierno
nacional.
La sociedad no es espectadora. Resulta insostenible que reivindique semejante neutralidad. A la sociedad le afecta el desarrollo
del conflicto y también le impactará su desenlace. Por lo tanto, no puede manifestarse 'distraida' y, en una actitud de histeria
colectiva inadmisible, autodefinirse 'harta'.
Y hay 3 conceptos que son muy importantes en cualquier análisis:
>
La velocidad de crecimiento del gasto público no puede ser arbitraria, no puede circunscribirse al capricho del gobernante.
El crecimiento del gasto público es posterior al crecimiento del ingreso. Sólo se gasta aquello que ya se tiene. Néstor Kirchner
(a él hay que referirse ya que su mujer no existe más allá de la institucionalidad que representa y eso es muy grave, una
ofensa del Frente para la Victoria-Partido Justicialista inadmisible para una Argentina del siglo 21), hace lo contrario.
Decide gastos y luego busca el dinero. La sociedad no puede tolerar esa errada metodología de gestión.
> Los impuestos
a la exportación deben ser los más bajos posibles por 2 motivos: porque esa es la tendencia prevaleciente en un mercado global
muy competitivo en materia de comercio exterior, y porque al no ser recursos coparticipables provocan una enorme inequidad
del Estado central que los percibe hacia los Estados locales donde se genera esa riqueza.
> No puede haber subsidios
que no sean transparentes. La sociedad debe conocer cuáles son los recursos, su origen y su forma de administración porque
es el rol de auditoría de la acción de gobierno que le corresponde a los contribuyentes. Los Kirchner tienen un manejo oscuro
más que discrecional de los recursos, subestimando a los contribuyentes, y considerando que no deben dar cuenta de sus actos.
Esto tampoco es válido.
Algo más: las políticas coyunturales no son políticas sino acciones eventuales. Las políticas
son de mediano y largo plazo. Los Kirchner han demostrado, al igual que todos los gobernantes que les precedieron, una enorme
impericia para formular políticas. Si realmente quieren cambiar la historia a su favor, deberán resolver ese grave déficit.
Vamos
a algunos recortes matutinos:
En Los Andes, de Mendoza (sin firma):
"Hasta el viernes tenía que estimular a la gente; ahora la tengo que tranquilizar", dice Alejandro Ferrero, representante
de la Sociedad Rural en Marcos Juárez, Córdoba.
Ver a los ocho ruralistas presos, y a los dirigentes políticos que
apoyan la protesta agropecuaria citados por la Justicia, levantó la temperatura en los piquetes de todo el país. Se potenció
el paro del lunes. Los ruralistas ya hablan de extender las medidas de fuerza y de hacer
otro acto masivo, como el de Rosario, el 20 de junio.
Ayer, en Saladillo (Bs. As.), cortaban la ruta una hora
sí, una hora no. En Gualeguaychú (Entre Ríos) y en Santa Rosa (La Pampa) no dejaron pasar a los camiones internacionales.
En Concordia (Entre Ríos) cerraban la ruta cada 15 minutos. En Paraná (Entre Ríos), los tractores se instalaron en el autódromo
durante la carrera de TC.
Camioneros de 25 de Mayo, General Alvear y Azul (todos pueblos bonaerenses), armaron sus
propios piquetes. En 9 de Julio (Bs.As.), hubo 200 metros de cola de transportes de carga. "Registramos más de 200 piquetes
en las rutas de todo el país", aseguraron en la Federación Agraria. En todos, la protesta fue más intensa que un día antes.
"Hubo
mucha más gente que el viernes, antes de que se llevaran detenidos a nuestros compañeros", aseguraron los ruralistas que estaban
ayer en la ruta 9, en San Pedro. De allí, el viernes la Prefectura se llevó preso al presidente de la Rural.
"Ese
hecho se sumó a la medida inconsulta de cambiar las retenciones sin cambiar nada y los ánimos se encresparon", dijo un dirigente
del agro. Con ironía, Eduardo Buzzi, de Federación Agraria, dijo: "Es constatable que cada una de las cosas que han hecho
lo hicieron de una manera tan talentosa que les ha salido mal y lo más triste es que están actuando en contra de la mayoría
de la población".
"Para nosotros, 2008 ya está perdido productivamente; estamos para
seguir en la protesta". aseguró el director entrerriano de la Sociedad Rural Argentina, Miguel Etchevehere.
Ese
ánimo, claro, provoca situaciones violentas. Como la escena que contó el camionero Mario Lizarazu, en Córdoba. En el retén
de Sinsacate quisieron que se volviera al molino con su harina. "Me empezaron a desinflar las gomas, me querían sacar el gasoil
del tanque; uno me pegó y me di a la fuga". Lo siguieron dos camionetas. Terminó en la comisaría de Villa Totoral.
Esta
violencia siguió a las situaciones también violentas que se dieron el viernes en la ruta 9. "Los arrestos fueron por sorteo,
una clara consecuencia de la desesperación de la gente de Prefectura", aseguró ayer en el piquete de San Pedro Fabián Pascual,
un gigantón de 2 metros de altura, que fue uno de los ocho detenidos y que hoy muestra las muñecas golpeadas por el forcejeo
del viernes (...)".
Mario Wainfeld en Página/12, de Ciudad de Buenos Aires:
"(...) El gobierno de Cristina Kirchner está por llegar al semestre envuelto en una tormenta que nadie imaginó. No
ha tenido iniciativa, no ha propuesto una agenda sugestiva, corrió detrás de los sucesos, su equipo no ha lucido. Se topó
con un emergente social inesperado, tan efervescente como lo fue Juan Carlos Blumberg pero con una raíz social y económica
mucho más sólida.
Encerrado en su propia lógica, el kirchnerismo traspapeló su privilegiada
percepción de la opinión pública. A veces da la impresión de que está tan distante que no repara cuánto tiempo dilapidó y
cuánto espacio ha cedido. En muchos puntos tiene más razón que sus adversarios que no se han caracterizado por la buena
fue y la conducta democrática. Pero aun así, son un sector social que expone razones y que expresa a miles de argentinos portadores
de derechos y autoestima. Y la obsesión monotemática es lógica en las corporaciones pero fatal para el gobierno de todos.
Salirse
de la asfixia exige abrir el juego, receptar los reproches que flotan en el aire, registrar que hay un cambio de etapa, con
nuevos requerimientos sociales, con otros modales de los jugadores, con otras correlaciones de fuerzas. Si las retenciones
se justifican en aras de la redistribución del ingreso y los desempeños actuales siguen siendo insatisfactorios, es imprescindible
innovar en ese terreno.
El Gobierno adeuda la legislación que concrete la sentencia
de la Corte Suprema que ordena garantizar la movilidad de las jubilaciones. Plasmar esa movilidad en gasto social progresivo,
justo y legal sería todo un detalle, mucho más sólido que la mera enunciación de una meta. Es un ejemplo evidente, no es una
rareza. Hay un haz de políticas sociales pendientes que podrían llevarse a cabo demostrando voluntad de cambiar y no sólo
de halagarse en elogiar lo ya cristalizado.
Señalado (así sea en parte) con razón por su sectarismo, el oficialismo
debería tramitar canales de diálogo con otros representantes del pueblo. Maltratado por su genética unilateralidad podría
valerse de ella para morigerar en su quántum (o suprimir) los “superpoderes” conferidos al jefe de abinete. Y
derogar de una buena vez la anacrónica ley de emergencia económica, en consonancia con la normalidad que declama como adquirida.
Por último, tras una crisis de magnitud en la que viene llevando la peor parte, la Presidenta debería
repensar la composición de su gabinete y en especial la pasmosa carencia de espadas mediáticas o funcionarios con autoridad
ajena a su propia investidura. Y le vendrían bomba ministros o secretarios con recursos para engrosar la agenda y movilizar
a la opinión pública.
Abrumado por la persistencia de una cuestión que no agota las necesidades de una sociedad dinámica
y compleja, el cronista se permite apenas una ironía, deslizar que el problema “del campo” huele a encierro. Los
productores, transformados en relevantes dirigentes sociales, deberían meditar y actuar con cordura. El Gobierno, buscar el
aire fresco con nuevas formas de obrar, nuevos ámbitos, nuevos interlocutores y nuevos protagonistas en su propio equipo.
Mauricio Maronna, en La Capital, de Rosario:
"(...) El Lole salió a hacer campaña por la candidatura de Ricardo Spinozzi a presidente
del PJ. El viernes a la noche reunió en Angélica a intendentes del departamento Castellanos, y los instó a trabajar en ese
sector. Luego, se trasladó a San Vicente, y con un frío que taladraba los huesos, compartió un piquete con los chacareros.
¿Si Reutemann es candidato a congresal en la lista de Spinozzi, Jorge Obeid volverá a ser aliado del Lole?
Ni lerdo
ni perezoso el pescador de aguas turbulentas Eduardo Duhalde vocea off the record que tiene un plan por si la crisis se agrava.
Como
un deja vu del 2001, radio pasillo comienza a manejar los nombres del santafesino, de José Manuel de la Sota y de varios más
que aún no han roto lanzas pero estarían próximos a hacerlo, como estandartes de una fuga peronista que le daría batalla al
kirchnerismo. ¿Serán las internas santafesinas del PJ el primer campo de batalla?
Habituales visitantes de Balcarce
50 disienten con esa perspectiva. "(Carlos) Kunkel salió a atacar al Lole porque algo debían hacer. Pero el Lupo no come vidrio y sabe que lo peor que podría hacer es dejarlo al Lole en libertad de acción. Cuando se
termine la crisis del campo habrá que pensar en cómo sigue el país, en las inversiones... Y Reutemann talla fuerte en esas
cuestiones", explica la fuente, para la que la situación de De la Sota no es la misma. "Le falta chapa, ya quiso ser
presidente en el 2003 y, como se dijo entonces, no movió el amperímetro. Los demás no existen y Duhalde tiene que operar debajo
de la superficie", amplía.
Cierto es que al kirchnerismo le cuesta cada vez más encontrar voceros de peso que vayan
a discutir a los programas políticos de cable. Rossi bajó las apariciones públicas, y la nueva estrella mediática es el diputado
Edgardo Depetri, líder del Frente Transversal y compañero de ruta de Luis D’Elía. Demasiado poco para semejante problema.
Otra
vez, fuera del justicialismo, reina la dispersión. Una multitud de opositores encabezados por Elisa Carrió, que van detrás
de los acontecimientos pero que en estos 80 días de furiosa pelea no lograron sentarse ni para ofrecer una conferencia de
prensa.
Mauricio Macri permanece ajeno a la pelea, como queriendo dar una señal de
su estrategia: gobernar, gestionar y hablar poco para constituirse en una versión hacedora de centroderecha cuando el 2011
anuncie la temporada de elecciones.
Cristina cae en las encuestas como un grano de pochoclo arrojado desde un
piso 20, pero nadie desde la oposición capitaliza el peor de los momentos que atraviesa la presidenta, a quien algunos peronistas
ya chicanean citándola como "la jefa de protocolo" del Ejecutivo nacional.
Hartos de estar hartos, los argentinos ingresan
a una nueva semana pero con los mismos ruidos de fondo. Al fin, la canción sigue siendo la misma".
Sergio Suppo, en La Voz del Interior, de Córdoba:
"(...) Volvamos a Córdoba y a Entre Ríos. Entre los 1.500 millones de pesos que
la Casa Rosada sigue sin enviarle a la Caja de Jubilaciones de la Provincia y los 1.600 millones que el poder K le prometió
(otra cosa es que cumpla) en obras al gobernador Sergio Urribarri, anida el estilo de castigos y premios que, billetera en
mano, imparte la Casa Rosada para disciplinar y agradecer a quienes están a favor o en contra. En este caso, el reparto
y la quita se explica en el reclamo del campo.
El contraste incluye detalles para evitar equívocos. No es que la plata
que tiene que venir a Córdoba se está yendo a Entre Ríos. El dinero nacional para cubrir el déficit generado por la Caja cordobesa
no es enviado desde hace un largo año y medio al gobernador de turno (antes José Manuel de la Sota como ahora Juan Schiaretti)
como una forma brutal para obligar a la Provincia a modificar su insostenible régimen jubilatorio. A esa negociación se había
allanado Schiaretti, entre enero y febrero, antes de que el conflicto del campo lo convirtiera, semana a semana, en impensado
enemigo del gobierno K.
Compañeras de ruta en la Región Centro, Córdoba y Entre Ríos vivieron en diciembre último
una circunstancia política parecida: se fueron de la gobernación sus respectivos líderes políticos (De la Sota y Jorge Busti)
y fueron sucedidos por mandatarios que juraron obediencia debida a los Kirchner. En eso siguieron el mismo camino que De la
Sota y Busti: amor simulado por fondos nacionales.
Urribarri mantuvo su alineamiento con los K, lo que lo incluyó
romper con Busti, que optó por renunciar a la presidencia del PJ entrerriano en medio del levantamiento rural. Con más diferencias
de las que se ven en la superficie, De la Sota y Schiaretti han corrido juntos para el lado de los productores, que en el
caso del peronismo de Córdoba significa correr para el lado de los votos que con lo justo y sin despejar dudas les permitieron
continuar en el poder otros cuatro años.
¿Tenía Schiaretti la oportunidad de ser
el Urribarri de Córdoba? Habría perdido el respaldo que lo hizo gobernador y agigantado a la oposición que lidera Luis Juez.
Se le habría abierto un conflicto serio con el delasotismo puro. Tendría que haber hecho un ejercicio de simulación ideológica
mucho más grande del que viene haciendo desde que la economía dejó de ser sometida a tratamiento de ortodoxia liberal.
Al costo de ser sometido a la asfixia financiera que le está imponiendo el poder K, Schiaretti
habilitó a los intendentes del interior a subirse a los piquetes rurales y comenzó a repetir un discurso que sonó bien a los
dirigentes del agro y que lo puso en el bando enemigo desde la mirada oficialista. Dijo que hay que dialogar, cuando
los Kirchner lo que quieren es confrontar, y criticó a las retenciones móviles, nada menos que el invento del Gobierno que
sublevó al campo.
No fue más allá. No irá más allá. Más temprano que tarde, Schiaretti preferirá una conciliación
con la Casa Rosada.
Es ahí donde un abismo podría separar al gobernador de De la Sota (...)".
En el diario Hoy, de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires (sin firma):
"(...) El Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional
de La Plata (UNLP), Guillermo Hang, explicó a Hoy que lo primero que debe existir de parte de la administración K para lograr
que el productor opte por una alternativa distinta es asegurar la rentabilidad. “En este caso es la soja la que
predomina, pero si se busca producción en otras áreas también deben dejar fuertes divisas”, dijo.
El titular
de la casa de estudios enumeró algunos instrumentos para llevar adelante prácticas alternativas para el sector agropecuario
a corto, mediano y largo plazo. A saber: - A corto plazo: se pueden utilizar instrumentos fiscales, o también
garantizar el precio del producto. - A mediano plazo: ya juega un rol fundamental la tecnología, y también la incentivación
para las cooperativas. - A largo plazo: la cuestión fundamental es la infraestructura y la inversión.
En ese contexto,
Hang hizo hincapié en el ganado. Habló de la importancia de una metodología para compensar la retención de vientres, ya que
es harto necesario el aumento del stock ganadero. “Hoy en día las cabezas de ganado oscilan entre 55 y 60 millones,
siendo que hace 25 años, cuando la población argentina era mucho menor, había la misma cantidad”, detalló.
(...)
Son varios los intendentes del interior de la Provincia que vienen manteniendo reuniones para buscar variantes para el sector.
Una de las ideas que debatieron fue la de intentar diversificar la producción local, para de esa manera poder aprovechar mejor
los recursos propios de cada región.
En Lincoln, por ejemplo, sostienen que 18 usinas lácteas (todas las que están
emplazadas en el lugar) se concentran en sólo 4 productos, y todos son derivados del queso. “La idea de hacer manteca
y dulce de leche, por ejemplo, nadie la evaluó, y esa práctica constituiría una excelente mejora tanto para los productores
como para los municipios, ya que se crearían muchos más empleos fijos”, le confió el intendente comunal, Jorge Fernández,
a Hoy. Aunque también hizo hincapié en una articulación entre el Estado y los productores (...)".
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