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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En Roma se denominaba 'panegírico' al discurso que los cónsules
romanos pronunciaban ante el emperador, después de ser elegidos, dándoles las gracias y exaltando sus virtudes y hechos relevantes.
Un buen panegírico debía tener:
- El exordio (para justificar el acto en sí).
- La demostración (para relatar cada una de esas virtudes).
- El epílogo (el final apoteósico).
Contratar a gente para aplaudir en las representaciones dramáticas era frecuente en aquellos días. Cuando el emperador
Nerón actuaba, su representación era saludada con un encomio cantado por 5.000 de sus soldados.
En el siglo 16, el poeta francés Jean Daurat se inspiró en aquella experiencia para organizar un cuerpo de aplaudidores
profesionales, llamado 'claqué' (en francés ‘bofetada’, en español es 'claque') integrada
por 'claqueurs' (claqueros).
Daurat les regalaba entradas a cambio de la promesa de un aplauso. En 1820, nacieron los claqueros profesionales en París,
con la apertura de una agencia que proveía de 'claqueurs'.
La profesión degeneró velozmente. Según Wikipedia, los cantantes de la ópera eran contactados por el 'chef de claque',
antes de su debut, para hacerles pagar cierta cantidad de dinero amenazándolos con un abucheo.
Néstor Kirchner alquiló, desde que arribó a la Casa Rosada, un grupo importante de 'claqueurs'. La relación con
Carlos Kunkel era diferente porque tenían algún conocimiento mutuo de los días en la Universidad Nacional de La Plata, pero
Kunkel aceptó integrarse al grupo de vocingleros.
En ese rol, Carlos Kunkel criticó al ex gobernador cordobés José Manuel De la Sota, a quien llamó "príncipe del sultanato
menemista", y acusó de "orquestar toda la entrega de la industria automotriz a manos de la expansión de la industria
brasileña".
Previamente, De la Sota realizó declaraciones a Cadena 3, de la ciudad de Córdoba, para criticar el documento del Consejo
Nacional Justicialista que preside Néstor Kirchner, que acusó al campo de antidemocrático y golpista. De la Sota dijo "no
compartir" el contenido del documento y tildó al PJ de tener prácticas "stalinistas".
Las expresiones de Kunkel son muy interesantes ya que si De la Sota es un "príncipe del sultanato menemista",
> ¿cómo podría llamarse al gobernador bonaerense Daniel Scioli, ingresado a la política por Carlos Menem, quien lo conoció
motonauta en decadencia luego del accidente que le costó un brazo, y de desventuras financieras varias?;
> ¿cómo apodar al gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, quien hasta la derrota de Carlos Menem, en el año 2003, había
proselitismo por el ex Presidente con una diligencia especial?;
> ¿cómo bautizar al gobernador formoseño Gildo Insfrán, que integraba la liga de gobernadores que ingresaba a la Quinta
de Olivos a practicar la apología de la re-reelección?;
> ¿cómo llamar al gobernador chaqueño Jorge Capitanich, un visitante permanente del entonces jefe del Gabinete de Ministros,
Jorge Rodríguez?
Mejor ni recordar los 'panegíricos' de Menem que hizo Kirchner en varias ocasiones.
Kunkel se esfuerza por defender a Kirchner, aún cuando el ex Presidente se equivoca. Entonces, Kunkel incurre en esos desbordes.
También es 'buchón' (bah, muchos montoneros lo fueron y solamente así se entiende la velocidad con la que desapareció
la organización): "Alfredo De Angeli tiene 80 trabajadores en negro", denunció Kunkel.
Hay quienes lanzan acusaciones peores que la de 'buchón' contra Kunkel. Raúl Castells denunció durante una visita
a Florencio Varela, el municipio donde vive Kunkel: "(...) Desvergonzado y miserable, que llamaba a los dirigente del
Partido Justicialista del Chaco. Carlos Kunkel, que alguna vez fue un preso político, llamaba a los dirigentes del Chaco y
los presionaba para que no se solidarizaran con el reclamo de mi libertad. Porque prácticamente en masa el PJ chaqueño se
puso al lado nuestro. (...) Asi es la vida. Por eso cuando uno piensa en que alguna vez fue preso político de otros
gobiernos, gente que inclusive ha estado en la lucha armada, como Kunkel, y que hoy se haya convertido en funcionario tan
reaccionario, que haya empujado a nuestro asesinato político, realmente es una verguenza."
Durante los años '90, Kunkel no integró el "sultanato menemista" pero fue un beneficiario de aquel período, tanto
por sus vínculos con Julio Carpinetti, primero intendente y luego administrador para Eduardo Duhalde del fondo para el conurbano
bonaerense, y algunas denuncias sobre el enriquecimiento del hoy diputado nacional han sido relatados ya en las investigaciones
del periodista Christian Sanz.
Lo interesante es la concepción de Kunkel de que el Frente para la Victoria-Partido Justicialista nació de la nada. La
mayoría de sus dirigentes estuvieron junto a Carlos Menem, muchos con Eduardo Duhalde, y luego arribó Néstor Kirchner.
Cuando Kunkel intenta ignorarlo, hace el ridículo porque la opinión pública sí lo recuerda. Y todos saben que la obsecuencia
provoca estupidez.
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