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La edición española de “Vogue”, la revista más importante del mundo de la alta costura y de las pasarelas
de las celebrities, dedicó tres páginas al exclusivo hotel boutique que los Kirchner construyeron en la localidad de Los Sauces,
en El Calafate, y también a su “alma máter”, la Presidenta argentina. Según informó a PERFIL Laura Velazco, del
Departamento de Publicidad de la famosa editorial en Madrid, un aviso de ese tamaño cuesta 49.200 euros.Por Fernando
Oz Una buena imagen. El hotel que los Kirchner construyeron en El Calafate se hace conocer en Europa. Vogue, la revista de moda más influyente del mundo, ha estado durante más de un siglo honrando el hambre de fantasía
y glamour de millones de mujeres. Con esa innegable experiencia a cuestas, la famosa publicación no sólo impone qué lucir,
sino qué destinos turísticos no deben quedar afuera de la más exclusiva cartera de viajes top. Con ese irrefutable brillo,
la edición española de Vogue aconsejó dejar el caluroso verano europeo para pasar unos días en los fríos paisajes de la Patagonia
argentina, y destinó el mes pasado tres valiosas páginas al coqueto hotel boutique Los Sauces y a su “alma máter”,
la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Un lugar en el mundo”. Esa fue la frase que eligió la revista con mayor consumo en el ambiente de la alta costura
para titular el artículo. El Calafate es el escenario elegido por el matrimonio presidencial para descansar cada vez que el
stress penetra en Olivos. “Con Cristina Fernández de Kirchner como alma máter, Los Sauces nace como hotel boutique desde
el que conquistar la Patagonia más exclusiva”, se lee en el espacio Living Escapada.
Los pocos más de 4.000 caracteres y las fotos esparcidas a lo largo de las tres páginas de Vogue tiene un costo mínimo de
49.200 euros, algo así como unos 245 mil pesos. Una importante inversión publicitaria para atraer turistas VIP de billeteras
cargadas de euros.
PERFIL preguntó a Laura Velazco, del Departamento de Publicidad de Vogue España, cuánto costaba publicar una producción similar
a la del hotel de los Kirchner. “De un tercio (de la revista) para atrás, por página cuesta 16.400 euros”, respondió
desde Madrid.
“A medida que uno se acerca por el aire, la parte más austral de Argentina ofrece una inmensa nada como su mayor reclamo.
Los viajeros avezados han sido sustituidos por turistas que se asoman al avión en busca de uno de los últimos territorios
vacíos del planeta, La Patagonia”, así comienza el relato que escribió Leticia Echávarri. Después de ese conmovedor,
desolador y gélido paisaje, entra en el escenario el cálido hotel K, donde se cobra 250 euros la noche.
Según Vogue “uno no tarda en convencerse de que en La Patagonia no se recaba en busca de una experiencia, si no de un
estado. Una vez en el Hotel boutique Los Sauces, sin embargo, uno se desdice; es tanta y tan particular la gente que ansía
llegar a ese estado que lo más improbable se hace posible”. Será por eso, que la mayoría de las decisiones del Gobierno
K se tomaron en ese exclusivo ámbito.
“Allí, en torno a un sabroso vino de la bodega del Fin del Mundo y una delicada merluza negra –obra y gracia del
laureado chef Ramiro Rodríguez Pardo–, uno puede coincidir con una divertida representante de la más alta clase bonaerense,
con una despistada escritora yanqui de novelas femeninas –que ha llegado allí sin saber cómo, en mangas cortas y las
maletas perdidas, acompañada de su novio tejano–, o con la mismísima Cristina Fernández de Kirchner, Presidenta argentina
e igualmente importante alma máter de Los Sáuces”, describe Echávarri.
“La afición de la Presidenta y su marido por La Patagonia como lugar de descanso y reflexión es tan conocida como la
propiedad que tienen desde hace una década en El Calafate”. Pero el sur argentino no es sólo para el reposo presidencial,
sino que forma parte de la agenda light de CFK. El viernes 2 de mayo, la Presidenta inauguró el Museo del Hielo; el 14 de
marzo participó, con el ex premier francés Dominique de Vellepin, de una muestra de arte; el 15 de febrero festejó el 131º
aniversario del bautismo del Lago Argentino; el 17 de diciembre recibió a Larry Page, cofundador de Google; y el 14 de ese
mismo mes, abrió una escuela de pasteleros. Todas estas actividades oficiales se realizaron en el escenario de la ciudad turística
que llegó a las páginas de Vogue de la mano del turismo VIP K.
En El Calafate, CFK también dedica tiempo a la decoración de su hotel. “Si bien Los Sáuces está administrado por el
reputado Grupo Hotelero Panamericano, es la propia Cristina la responsable del espíritu del lugar; no en vano se implicó de
lleno en su decoración, cediendo incluso sus colecciones privadas de sombreros y fotos antiguas”, se lee en Vogue.
Como todo lo que está cerca del matrimonio K, “ser huésped de Los Sáuces incluye privilegios”. Vogue los enumera:
“Aguardar en la sala VIP del aeropuerto de El Calafate a un chófer propio, disfrutar de un site-host personal que organizará
la estancia a medida o disfrutar del tradicional cordero asado en cruz en el mismísimo quincho –asador al aire libre–
donde lo disfruta la familia Kirchner”.
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