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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En 10 de junio se cumplen 6 meses desde que Cristina de Kirchner
asumió como Presidente de la Nación, medio año en el que ha sufrido un enorme deterioro. Es significativo el desgaste
que evidencia este Gobierno en tan escaso tiempo.
El conflicto con el campo parece ser la 'gota que rebalsó el vaso', el punto en el que Cristina de Kirchner salió más perjudicada.
Mejor dicho, aún no salió (y eso es lo peor). La soberbia y el autoritarismo con el que se viene manejando la madandataria
en este entuerto, apostando al desgaste, le afectaron más a ella de lo que se imaginaba.
Su imagen se derrumba cada vez más. Según la última encuesta nacional realizada por Poliarquía Consultores, la imagen positiva
de la presidenta alcanzó durante mayo al 26% de la población. Mientras tanto, el 38% de la población tiene una imagen regular
y el 34% de los entrevistados la evalúa negativamente. De esta forma, la imagen de Cristina de Kirchner experimentó un descenso
de 10 puntos desde la medición realizada en abril de 2008 y de 30 puntos en los que va del año.
Pero cabe recordar que la mandataria ya arrancó su gestión con el pie izquierdo: durante los últimos dos meses de campaña
electoral se desató el 'valijagate'. El escándalo de la valija de los US$800.000 que Guido Antonini Wilson
traía desde Venezuela presuntamente para la campaña presidencial de Cristina K la golpeó duramente.
Dimes y diretes, se pasaron la pelota entre Venezuela y Argentina, y hasta intentaron involucrar -sin éxito- a Bolivia
en el escándalo. Lo cierto es que el caso aún sigue en la Justicia, tanto en nuestro país y en Venezuela como en Estados Unidos.
Éste último es el único que demuestra avances significativos en la causa.
El otro punto débil (muy débil, debilísimo) del Gobierno de Cristina K es la alta inflación, que sistemáticamente
el Gobierno intenta negar a través del índice oficial -una burla a la inteligencia- pero que se hace cada vez más evidente.
No hay que olvidar tampoco la rápida salida de Martín Lousteau del Ministerio de Economía, que en algún
punto golpeó a la presidenta. El joven economista dimitió a su cargo el 24 de abril, luego de que Cristina de Kirchner
le rechazara un paquete de medidas para combatir la inflación. Lousteau se vio muy deslegitimado por su decisión
de imponer el esquema de retenciones móviles que desencadenó el paro agrario.
La crisis energética y la creciente inseguridad son otros factores que se suman negativamente al Gobierno de Cristina,
quien en 6 meses no sólo no ha podido revertirlos sino que -peor aún- se han produnfizado de manera significativa.
Así dadas las cosas, el futuro para Cristina de Kirchner se avizora más que complicado. El panorama es negro.
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